“Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella y
tiendes el ala hacia tal excelsitud inasible, afanoso de perfección y rebelde a
la mediocridad, llevas en Tí el resorte misterioso de un Ideal. Es caliz
sagrado, capaz de templarte para grandes acciones. Si ella muere en tí, quedas
inerte, fría bazofia humana. Es el penacho de tu temperamento e innumerables
signos la revelan: cuando se te anuda la garganta al recordar la cicuta
impuesta a Sócrates, la cruz izada por Cristo, cuando te abstraes en lo
infinito leyendo un diálogo de Platón, un ensayo de Montaigne, cuando tus
sienes se hielan de emoción al declamar una estrofa de Musset que rima acorde
con tu sentir; y cuando, en suma, admiras la mente preclara de los genios, la
sublime virtud de los santos, la magna gesta de los héroes, inclinándote con
igual veneración ante los creadores de Verdad o de Belleza.
Es de pocos esa inquietud de perseguir ávidamente alguna
quimera, venerando a filósofos, artistas y pensadores que fundieron en síntesis
supremas sus visiones del ser y de la eternidad, volando mas allá de lo real.
Los seres de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo
sentimiento polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en
la humanidad: son idealistas…”
Este libro fue escrito por el sociólogo y médico argentino
José Ingenieros, publicado en el año 1911. La obra trata sobre la naturaleza
del hombre, oponiendo dos tipos de personalidades: la del hombre mediocre y la
del idealista, analizando las características morales de cada uno, y las formas
y papeles que estos tipos de hombres han adoptado en la historia, la sociedad y
la cultura.
“Corazón coraza” pertenece al libro de poemas “Noción de
Patria” (1962-1963).
En sus libros Benedetti describe lo cotidiano, la sublimación
de los instantes íntimos, sin perder de vista el humor ni la ironía. No
obstante, la enorme producción de Benedetti no puede ser dividida en fases con
tanta facilidad. Aunque en cada poemario del escritor uruguayo se perciban
algunos rasgos comunes, podemos encontrar piezas muy diferentes.
Así, “Corazón Coraza” es un poema de amor íntimo y de aire
clásico en sus imágenes. Nos habla de ausencia, de ansiedad, pero también de
esperanza y sensualidad. El poeta dedica sus versos a un amor ausente en una
noche de desvelo. Son esas horas muertas, esa quietud nocturna la que dispara
la pasión y el recuerdo, son el escenario en el que los enamorados hurgan en su
propia herida ansiando una cura que no llega. Tal vez, los versos logren
terminar con el desvelo.
La poesía de amor, en este caso, surge casi de una necesidad
terapéutica.
El poeta ofrece algunas claves de su dolor. La amada no solo
está ausente, sino que se esconde.
El orgullo que a veces juega con los sentimientos y cumple
una función casi imprescindible en el juego amoroso: no entregarse por
completo, el “corazón coraza”.
Título Original: Felix et Meira Origen: Canadá Año: 2014 .
Duración: 105 minutos.
Dirección: Maxime Giroux. Guión: Maxime Giroux, Alexandre Laferrière
Elenco: Martin Dubreuil, Hadas Yaron, Luzer Twersky.
Producción: Sylvain Corbeil, Nancy Grant.
Estrenada en Buenos Aires el 23 de julio de 2015.
Meira (Hadas Yaron) es una joven judía ortodoxa, esposa y
madre, que vive en el distrito de Mile End de Montreal. Descontenta con su
matrimonio y su vida, se rebela en secreto contra su fe, escuchando música soul
y tomando píldoras anticonceptivas.
Félix (Martin Dubreuil) es un hombre solitario, sin una
ocupación definida y por lo tanto pleno de esa libertad que tanto desea Meira.
De duelo por la reciente muerte de su padre conoce a Meira por esas
casualidades -que no lo son tanto- y comienzan a reunirse en secreto. Un afecto
mutuo surge y comparten momentos al tiempo que la protagonista descubre un
mundo muy diferente al de sus dogmas y un gusto por la vida fuera de las
restricciones de su fe. El deseo de cambio por parte de Meira se vuelve cada
vez más difícil de ocultar a los ojos de su marido y la ponen en la difícil
decisión entre dejar su comunidad para estar con Félix o quedarse viviendo una
vida que no la satisface.
Un film sin un gran argumento pero que logra que el
espectador se conecte emocionalmente con los personajes y su historia. La
fotografía y la música crean los ambientes necesarios para hacer un maravilloso
film para quienes disfrutan de las historias sencillas acerca de relaciones, y
nos deja con la reflexión de aquellos cambios rotundos que a veces se nos
presentan como oportunidad de vivir algo mejor.
En la película “Performance” de 1970 ocurrió un hecho muy
curioso para los seguidores de Jorge Luis Borges.
La cámara muestra una escena, parece una película de tantas.
El actor, cómodamente sentado en un sillón, sostiene un libro en sus manos y
lee en voz alta. Nada resulta especialmente llamativo. Hasta que cobramos dimensión
de lo que está ocurriendo. El actor es Mick Jagger. Y el texto que muestran los
subtítulos pertenece, increíblemente, a Jorge Luis Borges:
“En ese punto algo imprevisible ocurrió. Desde un rincón el
viejo gaucho estático le tiró una daga desnuda que vino a caer a sus pies.
Dahlmann se inclinó para recogerla y pensó dos cosas”.
La cita es inconfundible, y muchos lectores la reconocerán
inmediatamente. Se trata del párrafo más significativo de uno de los cuentos
más conocidos y emblemáticos del gran escritor argentino: “El Sur” de su libro “Ficciones”.
La película está en inglés: en la pronunciación británica de
Mick Jagger, la palabra “gaucho” suena acaso un poco forzada. Pero la versión
inglesa que surge de los notorios labios de Jagger es correcta, nítida y
precisa:
“At that
point something unforeseeable happened. From a corner of the room the old
extatic gaucho threw him a naked dagger, which landed at his feet. Dahlmann
bent over to pick it up. And he felt two things”.
Apenas concebible, la escena no es un sueño ni un espejismo.
Perteneció a la realidad.
El mundo académico y literario no había reparado demasiado
hasta ahora en la fuerte relación que existía en entre este film y el más
célebre escritor argentino. Son pocos los estudiosos de Borges que han
mencionado esta película sus textos.
Esto resulta todavía más curioso al tener en cuenta que las
alusiones al escritor argentino son constantes y evidentes. A ningún lector de
“Ficciones” o “El Aleph” le costará identificar los elementos borgianos del
film. La primera parte abunda en viñetas del submundo criminal inglés.
A partir de entonces, la película se enfoca en la relación
entre los dos protagonistas. “Turner” (interpretado por Mick Jaggger) que es un
cantante que ha “perdido su demonio”. Su existencia transcurre en su residencia
de Notting Hill donde vive en una suerte de excesos. Y “Chas”, es un
delincuente vehemente y sádico interpretado por el actor James Fox.
Se trata de una suerte de “compadrito” londinense que se ha excedido
en sus violencias y necesita esconderse por un tiempo. Por casualidad descubre
que el cantante alquila una habitación y decide hospedarse allí. Para que lo
acepten como inquilino, esconde su pasado criminal y sus verdaderas
motivaciones; afirma ser un “malabarista” en busca de un techo.
Inicialmente Turner (Mick Jagger) se rehúsa a recibirlo. El
mafioso protesta: “-¡Pero yo busco un ámbito bohemio! ¡Yo también soy un
artista como usted!” Turner le replica con desconfianza: “-¿Así que un
malabarista, eh? ¡Podría ser! ¡Es la tercera profesión más vieja del mundo!”
Pone entonces música a todo volumen y prorrumpe en un monólogo.
Le dice a Chas:
Así que malabarista, ¿eh?
¡Sin duda es así!
¡Tus vibraciones te delatan!
¡Eres el hombre antigravedad!
¡El elegido del teatro Apollo!
¡Eres Keops y su maldita pirámide!
¡Ese sí que enterró a varios malabaristas! ¿eh?
Para cualquier lector de Borges, lo que sigue es una
experiencia sobrecogedora. El vocalista de los Rolling Stones gira en la
pantalla, una y otra vez, cada vez más rápido, como un místico sufí. Antes de
que el espectador pueda recuperar su equilibrio y su aliento, Jagger espeta a
los gritos:
¡Y los Tetrarcas de Sodoma y de Orbis Tertius! ¿Es así, no?
¿Es así?
Una vez más, parece increíble, pero es: Jagger acaba de
hacer referencia a “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, otro famoso cuento de Borges,
que relata la irrupción una ficción en la realidad cotidiana.
"...Mientras escribo estas líneas veo por mi ventana un árbol. Este
pertenece a la dura realidad. ¿Si yo me muero, el árbol quedará ahí? No
cabe ninguna duda. ¿Pero no podría pasarle al árbol lo que a nosotros,
cuando muere un familiar querido? ¿En este caso qué lamentamos más: la
ausencia definitiva del familiar, o más bien la hermosa opinión que él
tenía de nosotros? ¿Le pasará lo mismo al árbol? Yo siempre lo he visto
hermoso, y mi vecino, quien es muy práctico, ya no lo verá asi. Cuando
yo muera, morirá mi opinión sobre el árbol, y el árbol se pondrá muy
triste y se morirá también.
¿Pero no habíamos dicho que la realidad es dura, flexible y lógica?
Así lo dicen los devotos de la ciencia. Pero a mí nadie me saca la
sospecha de que los árboles no obstante piensan y sienten. Porque ¿qué
es la ciencia? No es más que el invento de los débiles que siempre
necesitan una dura realidad ante sí, llena de fórmulas matemáticas y
deberes impuestos, sólo porque tienen miedo de que un árbol los salude
alguna mañana cuando van al trabajo. Un árbol que dialoga seria la
puerta abierta al espanto y nosotros queremos estar tranquilos, y
dialogar con nuestros prójimos y con nadie más. Evidentemente no creemos
en la magia, no sólo porque tengamos una firme convicción de la dureza
de la realidad, sino ante todo porque necesitamos llevarnos bien con 6
millones de prójimos encerrados en la ciudad de Buenos Aires. Y para
ello es preciso poner en vereda a los árboles con su lenguaje monstruoso
y creer en la dura, inflexible y lógica realidad..."
Rodolfo Kush nació en Buenos Aires el 25 de junio 1922 y
falleció en la misma ciudad el 30 de septiembre de 1979. De padres alemanes
radicados en Argentina. Profesor de Filosofía por la Universidad de Buenos
Aires en 1948. Ejerció una actividad técnica en la dirección de psicología
educacional y orientación profesional del Ministerio de Educación de la Provincia
de Buenos Aires en el ámbito de la sociología, la psicología y una amplia
actividad docente en la enseñanza secundaria y sobre todo superior en
universidades argentinas y bolivianas.
Realizó viajes de investigación y trabajos de campo en la
zona del noroeste argentino y del altiplano boliviano; organizó simposios,
seminarios y jornadas académicas sobre la temática americana ; participó entre
otros eventos como miembro titular del XXXVII y XXXIX Congresos Internacionales
de Americanistas, del II Congreso Nacional de Filosofía en Alta Gracia, Córdoba
en 1971 y de las Semanas Académicas en torno al pensamiento latinoamericano
organizadas por la Universidad del Salvador, área San Miguel, 1970-1973; fue
miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores
1971-1973; integró el equipo argentino dirigido por J. C. Scannone sobre
“Investigación filosófica de la sabiduría del pueblo argentino como lugar
hermenéutico para una teoría de filosofía de la religión acerca de la relación
entre religión y lenguaje” 1977-79.
Fue sobre todo autor de numerosas obras filosóficas y
literarias, en las que transmitió lo que su gran sensibilidad poética y
pensante le permitió captar de propio y valioso en América.