Si alguien toca un día a tu puerta,
Diciendo que es un emisario mío
No creas, ni aunque sea yo;
Que mi vanidoso orgullo no intentaría
Tocar siquiera la puerta irreal del cielo.
Pero si, naturalmente, y sin oír
A alguien tocar, la puerta fueras a abrir
Y encontraras alguien como a la espera
De tocar, medita un poco.
Ese era Mi emisario y yo y lo que intenta
Mi orgullo que desespera
¡Abre a quién no llama a tu puerta!
Reproductor
jueves, 14 de abril de 2016
miércoles, 13 de abril de 2016
Eduardo Galeano - El libro de los abrazos
"Esa noche, noche atroz, el aire hervía de calor. Yo me eché en una terraza, solo, cara al cielo. No lejos de allí, sonaba fuerte la música. A pesar de la guerra, a pesar de todo, el pueblo de Bluefields estaba celebrando la fiesta tradicional del Palo de Mayo. El gentío bailaba, jubiloso, en torno del árbol ceremonial. Pero yo, tendido en la terraza, no quería escuchar la música ni quería escuchar nada, y estaba tratando de no sentir, de no recordar, de no pensar: en nada, en nada de nada. Y en eso estaba, espantando sonidos y tristezas y mosquitos, con los ojos clavados en la alta noche, cuando un niño de Bluefields, que yo no conocía, se echó a mi lado y se puso a mirar al cielo, como yo, en silencio.
Entonces cayó una estrella fugaz. Yo podía haber pedido un deseo; pero ni se me ocurrió.
lunes, 7 de marzo de 2016
¨Era abril en París. Sí, yo estaba enamorado¨. Miles Davis - Juliette Gréco
Fue en París, en 1949, cuando Miles Davis se enamoró de Juliette Gréco: "Juliette y yo solíamos pasear juntos por las orillas del Sena, cogiéndonos de la mano y besándonos, mirándonos a los ojos ... Era como cosa de magia, casi como si me hubieran hipnotizado. No lo había hecho nunca. Estuve siempre tan inmerso en la música que no tuve tiempo para romances de ninguna clase. Juliette fue probablemente la primera mujer a quien amé a un nivel de igualdad entre seres humanos".Entre 1975 y principios de 1980, Miles Davis no cogió ni una sola vez la trompeta. "El sexo y las drogas ocuparon en mi vida el lugar que la música había ocupado hasta entonces, y me entregué a ellos día y noche. Tuve, mientrás duró aquel período, tantas mujeres que he perdido la pista de la mayoría, y por no recordar no recuerdo ni sus nombres. Si hoy las encuentro por la calle, probablemente no reconoceré casi a ninguna...".
Ella era blanca y existencialista, él era negro y trompetista. Ella vivía en París rodeada de intelectuales y poetas. Él era americano de Illinois y llegó para tocar en el Pleyel. Los dos eran muy jóvenes. En aquél París de ambientes de humo y canciones todavía era posible todo.

"La música era toda mi vida hasta que conocí a Juliette Gréco. Me enseñó lo que significaba querer algo distinto a la música. Probablemente, Juliette fue la primera mujer a la que amé como un ser humano, en un pie de igualdad. Era hermosa. Teníamos que comunicarnos mediante expresiones, con el lenguaje corporal. Ella no hablaba inglés y yo no hablaba francés. Nos hablábamos con los ojos, los dedos. Con este tipo de comunicación, uno sabe que el otro no le cuenta mentiras. Tienes que moverte por los sentimientos." (Miles, la Autobiografía, 1989).
miércoles, 2 de marzo de 2016
Homenajes: Jorge L. Borges y Umberto Eco
Si (como el Griego afirma en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.
(Jorge Luis Borges: "El golem")
"Stat rosa pristina nomine, nomina nuda
tenemus" (palabras finales de la novela
"El nombre de la rosa", extraídas del himno
"De contemptu mundi", de Bernardo Morliacense)
El nombre de la rosa - mi reconocimiento personal
Umberto Eco
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.
(Jorge Luis Borges: "El golem")
"Stat rosa pristina nomine, nomina nuda
tenemus" (palabras finales de la novela
"El nombre de la rosa", extraídas del himno
"De contemptu mundi", de Bernardo Morliacense)
El nombre de la rosa - mi reconocimiento personal
Umberto Eco
martes, 26 de enero de 2016
El hombre de los dados
El hombre de los dados, The dice man -publicada en 1971- escrita por Luke Rhinehart (seudónimo de George Cockcroft) y nombre del protagonista, es una novela que narra la vida y aventuras de un psiquiatra residente en Nueva York. Como terapeuta elabora un singular y poco ortodoxo método para tratar el comportamiento represivo que conduce al individuo que lo manifiesta a desarrollar comportamientos obsesivos. El método -basado en la creencia de que la vida del individuo es consecuencia del azar- utiliza las seis caras numeradas de un dado para decidir distintas circunstancias de la vida.
Lo que se inicia como una serie de técnicas aplicadas con diferentes resultados a pacientes que presentan desórdenes emocionales y de conducta variados, acaba trascendiendo lo meramente clínico para transformarse en una filosofía en la que una tirada de dados determina sus actos y "toma de decisiones" configurando una personalidad aleatoria, sustituyendo a la antigua que todo lo piensa y arbitra.
En el capítulo cuarenta, nos brinda una síntesis de su teoría:
“El Hombre de los Dados (...) es un experimento sobre el cambio de personalidad, sobre la destrucción de la personalidad (...). Para destruir una única personalidad dominante, hay que ser capaz de desarrollar muchas personalidades; hay que convertirse en alguien múltiple (...). El Hombre de los Dados (...) es una criatura cuyas acciones decide, diariamente, el lanzamiento de los dados, que escogen entre varias opciones creadas por el hombre”. Cuatro capítulos más adelante, hay una interesante aclaración sobre la relación entre los dados y la esquizofrenia: “La personalidad del esquizofrénico se escinde y se multiplica contra su voluntad; él ansía la unidad. Yo he creado conscientemente la esquizofrenia”. Así de claro, contundente y razonable es el fundamento de la revolución propuesta por Rhinehart. “Los hombres llevan demasiado tiempo admirando a Prometeo y a Marte –afirma en el capítulo diecisiete– nuestro dios debe ser Proteo”.
La novela, editada en España por Editorial Destino, cuenta con el honor de haber sido incluida por la BBC en la lista de los 50 libros más influyentes de los últimos 50 años. Considerado libro de culto en el Reino Unido y Estados Unidos donde vendió millones de ejemplares siempre estuvo rodeado de polémica por la crudeza con la que se refleja el ambiente de permisividad que se respiraba en el Nueva York de principios de los 70 y por el marcado desprecio ante la ciencia de la psiquiatría que muchos aprecian en la obra. Coincidió con los últimos coletazos que protagonizaba la generación de la contracultura o "beat" y el movimiento hippy en la costa oeste, el Hombre de los dados de alguna manera adopta esta retorica cuya una de sus máximas más repetidas fue "vive y deja vivir".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





